Ordenadores
custom vs. pre-ensamblados
custom vs. pre-ensamblados
Personalmente, cada vez que veo
que un amigo o conocido tiene un ordenador
pre-ensamblado en casa, me dan ganas de acurrucarme en un rincón y darme
golpecitos en la frente contra la pared. La diferencia de calidad y de
personalización entre un ordenador pre-ensamblado y uno hecho a piezas y ensamblado posteriormente es abismal. Un ordenador es una herramienta sofisticada,
cara y compleja y debe ser diseñada y construida como tal.
Cuando un usuario se plantea cambiarse,
actualizarse o adquirir un ordenador personal nuevo es muy importante que pase un buen rato informándose sobre la compatibilidad de
los componentes actuales, su rendimiento, las experiencias que otros usuarios
han tenido con ellas y escoja la configuración que más se adapte a sus
necesidades. En caso de que uno no se vea capaz de encargarse del diseño y el
ensamblaje de su ordenador es importante que acuda a un tercero que tenga una
probada experiencia y construya piezas de calidad.
Las empresas que se dedican a
vender ordenadores pre-ensamblados como HP, Acer, Dell u otras similares olvidan
o ignoran puntos críticos que diferencian a un sistema
de calidad adaptado al usuario de un ordenador mediocre producido en masa.
Dichas marcas se centran más en el marketing y en procurar que los posibles
compradores se saturen con números sin sentido para ellos y acaben comprando,
animados por el currito de la Fnac, Mediamarkt, de Beep o de la Applestore de
turno (Sí, Apple también juega en ésta misma liga).
La adaptabilidad
Un ordenador pre-ensamblado muy
raramente se va a adaptar a tus necesidades. Al comprar uno estarás pagando por
un ensamblaje mediocre, una mala organización interior, componentes tratados de
cualquier forma, sin refrigeración suficiente y un sinfín de defectos más. Y lo
más importante: no estará hecho para ti.
Dependiendo de cómo, cuándo, dónde y para vayas a usar tu ordenador, éste
tendría que contar con especificaciones distintas adaptándose al uso que le
des.
![]() |
| Interior de uno de nuestros ordenadores personalizados |
![]() |
| Interior de un Dell |
La placa base, en la que van instalados todos los demás componentes del ordenador, es el componente que suele salir peor parado. Los equipos pre-ensamblados poseen, en su mayoría, placas mediocres con poca o ninguna posibilidad de expansión o adaptación a posibles mejoras.
Los ordenadores pre-ensamblados
se fabrican en cantidades industriales en una
cadena de montaje, en ese caso el usuario se adapta al sistema y no al contrario,
cómo debería ser. Un buen diseño y ensamblaje de
cualquier sistema informático debería partir de los
hábitos y las actividades de su dueño.
La disipación y la
refrigeración
Los equipos que te venden dichas
marcas son, cuanto menos, tostadoras más o menos
sofisticadas. Los componentes de cualquier ordenador generan grandes
cantidades de calor que necesita ser disipado y expulsado, de eso se encargan
los ventiladores y los disipadores. Un
momento… los grandes distribuidores de informática siempre se esmeran en
hacerte saber cuantos núcleos a tropecientos gigahertz tiene tal ordenador pero
nunca te dicen qué lo refrigera, ni el número ni el tamaño de los ventiladores,
ni el modelo del disipador… curioso, ¿Verdad? Una buena disposición de los disipadores y los
ventiladores dentro del chasis puede suponer la diferencia entre un ordenador
fresco y estable y una carraca sobrecalentada, o
incluso peor; quemada.
Un ordenador personalizado te garantiza
que tienes la solución ideal adecuada a la potencia y
al uso que le des al equipo. Sobretodo si haces un uso intensivo, el
hecho de que los componentes internos trabajen a una temperatura adecuada es
primordial para su esperanza de vida y su estabilidad, sobretodo cuando se le
da un uso gamer
o se le quiere aplicar overclock.
Hay mil y una opciones para refrigerar bien tu ordenador, por flujo
de aire, líquido o híbrido, hasta por nitrógeno líquido, aunque sea un método
extremo y para nada práctico que no se aplica en uso continuado. La disposición
de los componentes, el cableado, el chasis y muchos otros factores también
influyen en la temperatura del sistema, factores
que las marcas mencionadas no se molestan ni en considerar.
El cableado y los
filtros de aire
Si uno quiere un ejemplo visual
clarísimo de la diferencia entre un montaje verbenero y uno de calidad, sólo
hace falta que retire la tapa lateral de un ordenador y compruebe, a simple
vista, a parte de la calidad de los componentes, el cableado y su organización.
Puede sonar muy de madre, pero un interior de ordenador
limpio y ordenado es un ordenador fresco y estable, a parte de ser
bastante más estético.
En un sistema bien hecho, el cableado que
interconecta todos los componentes estará agrupado, mallado y escondido tras la
bandeja del chasis o en algún lugar dónde no estorbe el
flujo de aire. Los cables y los trastos colgando en medio del chasis
obstruyen e impiden la buena circulación del aire y fomentan la acumulación de
polvo.
El problema del polvo, a no ser que vivas
en un ambiente totalmente estéril, siempre estará presente. El polvo entra por los ventiladores inyectores o flotando
mansamente por los huecos y recovecos y se acumula en los componentes,
los disipadores o los ventiladores. La causa número uno de ruidos absurdamente altos y molestos es el polvo que
se acumula en cantidades ridículas en las rodaduras y las aspas de los
ventiladores y los hace gruñir y traquetear cómo abejas cabreadas, casi tan
molesto cómo oír Friday de Rebecca Black.
El software
Los ordenadores pre-ensamblados se distribuyen con el sistema operativo ya instalado, normalmente sin consultar al usuario que versión o qué sistema operativo quieren utilizar. También incluyen trescientos programas y utilidades totalmente inútiles que ocupan espacio en el disco duro y el registro de tu ordenador desde el segundo cero. Además tienen la irritante tendencia de incluir versiones preinstaladas de programas antivirus que parecen programados por mandriles bipolares cómo el Norton o el Panda Antivirus (que te alertan de posible amenaza al ejecutar Microsoft Word), habiendo alternativas gratuitas muy superiores en internet cómo Avast o AVG.
La guinda del pastel es el
pasotismo de dichas marcas ensambladoras con los controladores
y los drivers de sus sistemas, en su mayoría los que vienen de fábrica
no sirven o necesitan una urgente actualización. A veces, hasta el sistema
operativo está capado cuando crees haber comprado una versión completa (aunque
esto es culpa, en parte, de Microsoft y
su engañoso branding).
La fuente de
alimentación
La PSU o fuente de alimentación es uno de
los componentes más menospreciados en un ordenador no personalizado. Los
grandes fabricantes y ensambladores tiran por el camino más fácil y
equipan todos sus ordenadores con fuentes de
alimentación de calidad pésima, apenas capaces de soportar los
componentes a los que alimentan y con escasos o nulos sistemas de protección
para sobrecargas u ondulaciones de tensión.
En mi temprana adolescencia sufrí en mis
carnes el precio de una fuente de alimentación genérica barata, que no soportó
una ondulación de tensión y envió un voltaje demasiado alto al procesador y a
la placa base fundiendo, literalmente, mi procesador y
la mitad de mi placa base en un fuego blanco. Desde luego fue un espectáculo.
Lo peor de todo es que una fuente
barata estará enviando una cantidad de electricidad de manera irregular, poco
constante y hasta interrumpida o fuera de los márgenes que los relativamente
delicados y sensibles circuitos de un ordenador puedan soportar. Aunque no
tengas el privilegio de presenciar fuegos artificiales en la comodidad de tu
casa (con el consiguiente pestazo tóxico a metales quemados) es igualmente malo para los componentes.
Escoger una fuente de alimentación de calidad, estable y con potencia
sobrada para alimentar tus componentes asegura una larga y plácida vida
al ordenador.
El chasis
Siguiendo de cerca a la fuente de
alimentación, el chasis o la caja de un ordenador es el segundo componente más
infravalorado. ¿Es obvio, no? Es una simple caja… ¡Pues
no! El chasis del ordenador es uno de los componentes más flexibles y
más importantes. La diferencia entre un ordenador embutido en una carcasa
genérica o de una marca barata y un verdadero chasis adaptado al ordenador que
hospeda es titánica.
![]() |
| Chasis Phantom de NZXT |
Hay cajas no mucho más grandes
que un router y hay otras que ocupan
más que una cajonera de IKEA. Las hay
de aluminio grueso, de metal SECC y de metacrilato, de multitud
de formatos y formas distintas. La caja es, quizás, la elección más
personal y estética de un sistema, elegante o con aires gamer o modder, espartana
o colorida, es una cuestión de gustos.
Aunque el chasis del ordenador
también delimitará el formato de la placa base (y
por ende el número de tarjetas gráficas y bahías de expansión disponibles así
cómo la cantidad de módulos RAM), el número de discos
duros, de lectores, el tamaño de la fuente de alimentación y del disipador y el
número de ventiladores y radiadores para refrigeración líquida.
La calidad de la construcción y
del diseño interior del chasis también es muy relevante, ya que facilitará el trabajo con los componentes del ordenador
y mejorará la refrigeración general del sistema.
Los grandes fabricantes distribuyen sus
productos en cajas de arena para gatos en vez de verdaderos chasis de
ordenador. Esto no significa que un ordenador familiar necesite soporte para
refrigeración líquida o espacio para quince discos duros, pero siempre hay que
buscar la calidad con la sencillez.
Las marcas fabricantes de ordenadores y sistemas informáticos ofrecen, por lo general, la garantía mínima obligatoria para material tecnológico, que suele ser de dos años. Si se estropea algún componente el usuario tendrá que tramitar la reparación con el distribuidor y éste a su vez con el fabricante. En el proceso el usuario se queda sin ordenador durante semanas o meses.
En un ordenador personalizado, los componentes poseen garantías individuales normalmente más extensas y comprensivas que los ordenadores pre-ensamblados. Si algún componente falla, únicamente tienes que enviar ese componente y no la torre entera, lo que reduce el tiempo y el coste del envío y la reparación o la substitución de la pieza. Mientras tanto el usuario puede usar el resto del ordenador o buscar un sustituto temporal si la pieza en trámite es crítica. En algunos componentes (cómo en chasis, ventiladores o módulos RAM) la garantía puede llegar a ser de por vida, algo impensable en ordenadores ya ensamblados.
La garantía
Las marcas fabricantes de ordenadores y sistemas informáticos ofrecen, por lo general, la garantía mínima obligatoria para material tecnológico, que suele ser de dos años. Si se estropea algún componente el usuario tendrá que tramitar la reparación con el distribuidor y éste a su vez con el fabricante. En el proceso el usuario se queda sin ordenador durante semanas o meses.
En un ordenador personalizado, los componentes poseen garantías individuales normalmente más extensas y comprensivas que los ordenadores pre-ensamblados. Si algún componente falla, únicamente tienes que enviar ese componente y no la torre entera, lo que reduce el tiempo y el coste del envío y la reparación o la substitución de la pieza. Mientras tanto el usuario puede usar el resto del ordenador o buscar un sustituto temporal si la pieza en trámite es crítica. En algunos componentes (cómo en chasis, ventiladores o módulos RAM) la garantía puede llegar a ser de por vida, algo impensable en ordenadores ya ensamblados.
Conclusión
Al personalizar un ordenador te aseguras de que sea cómo un traje a medida del que lo usa. En vez de pagar el nombre y la infraestructura de una multinacional, ahorras e inviertes el dinero en tu sistema para tus necesidades particulares.
![]() |
| Interior del Corvus, ordenador custom de Ad Astra |
El incremento en calidad al pasar de un ordenador de marca a uno hecho a medida es enorme. Es indiscutible que los ordenadores custom son más baratos a largo plazo, estables, longevos, prácticos y, en general, mejores que los ordenadores ya ensamblados por marcas cómo HP, Acer, Dell, Toshiba... si bien el ensamblaje y la elección de los componentes corre por tu cuenta. Cómo ya hemos mencionado, si no se tienen los conocimientos y la seguridad suficientes siempre se puede recurrir a un experto y, aún así, el resultado será mucho mejor y más barato que confiar en un fabricante.





